Por RENÉ ALEJANDRO HUERTAS CAICEDO
Director General Picoloro Ecoturismo

Después de una jornada de ejercicio lo más seguro es que terminemos cansados y lo que único que queramos hacer sea darnos una ducha, de pronto un masaje y recostarnos, o en el mejor de los casos, vernos una película. Sin embargo, lo recomendable es tener un poco de voluntad y apenas entrar a casa, empezar por organizar nuestros implementos de ejercicio antes de relajarnos. El camelback o bolsa de hidratación es uno de los implementos con los que más cuidado debemos tener, ya que por su forma y función puede ser generador de bacterias. Estas son algunas recomendaciones que hago para quienes cuentan con este implemento:

  • El contenido que echamos al camelback debería ser solo agua. Si agregamos otra sustancia como alguna bebida hidrante, las partículas que estas dejan pueden ser más difíciles de limpiar.
  • Luego de usarla, lavarla (solo con agua estaría bien), secarla por dentro y colgarla en un sitio fresco. Si tienen espacio en su congelador, algunos recomiendan luego de secarla, guardarla en este sin el tubo hasta su próximo uso.


DESINFECCIÓN

Una vez cada dos meses es buena práctica desinfectar el camelback. Las recomendaciones a continuación sirven también en caso que sospeches o tengas certeza de alguna bacteria en este:

  • Llenar la bolsa de hidratación con agua más algo de hipoclorito de sodio (límpido en Colombia) y dejar que actúe por 3 horas, algunos recomiendan hasta un día.
  • Pasadas las 3 horas, lavar muy bien con agua.
  • Darle una última lavada con agua caliente de manera muy rápida.
  • Para limpiar el tubo, son útiles las varillas para limpiar flautas o el escobillón usado para limpiar mangueras de latex y pipetas que venden en las tiendas de suplementos para laboratorio.


El mantenimiento de la bolsa de hidratación o camelback es muy sencillo, es cuestión de sacarle un poco de tiempo y tendremos un implemento higiénico cada vez que lo usemos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS