Por René Alejandro Huertas Caicedo
Director General Picoloro Ecoturismo

Ecoturismo en Colombia
El proyecto de ley que busca facultar al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MINCIT) y al Ministerio de Ambiente para direccionar el ecoturismo en los Parques Naturales de nuestro país, ha causado polémica en las últimas semanas, dado que actualmente es una función que realiza la Unidad Administrativa Especial de Parques Nacionales (Parques Nacionales). Que dichos ministerios pretendan tomar las decisiones para la práctica del ecoturismo en áreas protegidas, es un indicador de la tendencia hacia esta actividad y de los dividendos que puede generar. Visitar nevados, volcanes, lagunas, recorrer lugares poco conocidos y algunos inexplorados, es posible en Colombia, más cuando el proceso de paz ha permitido llegar a sitios que hace unos años no era posible.

DIFERENCIA EN LAS BASES

Cuando le preguntaron a Maria Claudia Lacouture, ministra de Industria, Comercio y Turismo, por qué hay una percepción de que su ministerio no tiene la misma visión que Parques Nacionales, respondió que “No es que no tengamos la misma visión, sino que estamos viendo de una forma angosta las posibilidades de lo que se puede desarrollar”, pero la realidad es que estas entidades difieren en sus bases.

Misión de Parques Nacionales

Administrar las áreas del Sistema de Parques Nacionales Naturales y coordinar el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, en el marco del ordenamiento ambiental del territorio, con el propósito de conservar in situ la diversidad biológica y ecosistémica representativa del país, proveer y mantener bienes y servicios ambientales, proteger el patrimonio cultural y el hábitat natural donde se desarrollan las culturas tradicionales como parte del Patrimonio Nacional y aportar al Desarrollo Humano Sostenible; bajo los principios de transparencia, solidaridad, equidad, participación y respeto a la diversidad cultural.

Misión del MINCIT

Apoyar la actividad empresarial, productora de bienes, servicios y tecnología, así como la gestión turística de las regiones del país, con el fin de mejorar su competitividad, su sostenibilidad e incentivar la generación de mayor valor agregado, lo cual permitirá consolidar su presencia en el mercado local y en los mercados internacionales, cuidando la adecuada competencia en el mercado local, en beneficio de los consumidores y los turistas, contribuyendo a mejorar el posicionamiento internacional de Colombia en el mundo y la calidad de vida de los colombianos.

En el organigrama actual de Parques Nacionales, el MINCIT hace parte del Consejo Asesor, ¿por qué no continuar así?, ¿por qué además de querer tomar las decisiones respecto a ecoturismo en áreas protegidas, están buscando habilitar y promover la construcción de infraestructura de alojamiento, servicios de hospedaje y plantas turísticas al interior de los parques?.

Con recursos muy limitados, Parques Nacionales ha demostrado ser capaz de manejar el ecoturismo y de proponer alternativas responsables; es el caso de la capacitación como intérpretes ambientales a una parte de la comunidad exminera de Peñas Blancas, con quienes ya hemos realizado caminatas ecológicas. ¿Por qué no aumentar los recursos a Parques Nacionales y permitir que sigan con su labor?.

Lacouture también mencionó que “el extranjero está llegando sin ninguna norma, sin ninguna regulación y sin ninguna posibilidad de tener un turismo seguro y ordenado, que le dé al turista la posibilidad de tener una experiencia placentera.” ¿Y las Normas Técnicas Sectoriales que estamos implementando los actores del turismo para continuar operando a partir del 31 de Marzo de este año no son para eso?, las certificaciones que exige el gobierno para la operación de deportes de aventura ¿no están encaminadas a ofrecer un turismo de calidad?.

Claro que tenemos una oportunidad de oro para impulsar el turismo en Colombia señora ministra, pero si anteponemos el comercio a la conservación y protección de nuestras áreas protegidas, esa oportunidad se nos irá en un abrir y cerrar de ojos.

Tenemos el reto de mostrar que la sostenibilidad y la competitividad de la industria turística pueden converger, y lo lograremos si comprendemos las competencias de cada uno y las articulamos para el mismo fin.